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Inteligencia Artificial y sostenibilidad: una alianza futurista 

Ecovidrio celebra una nueva edición de #VidriosyBarras para reflexionar sobre el papel de la IA en la lucha contra el cambio climático. 

Ponentes del Evento Vidrios y Barras de Ecovidrio

 

En la mitad del siglo XV el alemán Gutenberg inventó la imprenta y generó toda una revolución cultural que, sin embargo, no estuvo exenta de polémica. Los críticos de la imprenta argumentaban que esta nueva tecnología conduciría a la propagación de herejías y falsedades. De hecho, la Iglesia Católica intentó controlar la impresión de libros con la creación del Index Librorum Prohibitorum, una lista de libros prohibidos por ser considerados heréticos o inmorales. 

A pesar de la resistencia inicial, la imprenta se impuso, cambiando para siempre la forma en que la humanidad se comunica y se relaciona con el conocimiento. La imprenta fue la precursora de todas las revoluciones de la comunicación que vendrían después, desde el periódico hasta el internet. 

Varios siglos más tarde, la tecnología es cada vez más disruptiva y la eclosión del big data, los algoritmos, el machine learning y la inteligencia artificial (IA) ofrece tantas posibilidades como dudas e interrogantes. 

A pesar de las incertidumbres, los datos señalan que la IA puede llegar a facilitar el cumplimiento del 79% de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Mejorar la recogida selectiva de residuos de las ciudades, anticipar y prevenir fenómenos climáticos, contribuir al desarrollo de las ciudades del futuro, facilitar y potenciar la transición energética…son muchos los usos sostenibles que podemos hacer de una tecnología cuya utilización ya está dando sus frutos en distintos sectores, incluido el de la recogida de vidrio.  

Para hablar de todo esto, Ecovidrio ha reunido este martes 12 de marzo a cuatros expertos en la materia. El encuentro, organizado en colaboración con Ethic, ha tenido lugar en una nueva edición de Vidrios y Barras: “Inteligente, artificial…y sostenible”.  

La inteligencia artificial nos abre las puertas hacia un futuro más sostenible 

energia renovable en un paisaje de campoHoy en día, la inteligencia artificial se presenta no solo como una innovación tecnológica, sino también como una potencial solución a algunos de los mayores desafíos que enfrenta la humanidad. Entre estos desafíos, el cambio climático y la preservación de nuestro planeta ocupan un lugar destacado.  

En el sector de las energías renovables ya se está aplicando para optimizar la producción de energía, predecir posibles averías en las instalaciones y programar mantenimientos.  

«En el contexto del cambio climático, que puede generar fenómenos extremos, la IA nos permite anticiparnos a estos problemas y adaptar nuestras instalaciones para mitigar sus efectos”, contaba Mariola Domenech, directora de Sostenibilidad de Acciona Energía, en el evento de Vidrios y Barras.  

Domenech añadía que también la están empleando para entender mejor el contexto ambiental y social en el que operan. Por ejemplo, utilizan esta tecnología para anticipar el paso de aves migratorias y programar el funcionamiento de las máquinas para evitar incidentes. Esto demuestra cómo la IA puede ser utilizada no solo para mejorar la eficiencia de nuestras operaciones, sino también para minimizar nuestro impacto en el medio ambiente. 

La IA nos ayuda a superar barreras en el reciclaje de vidrio

Los datos son la materia prima de la IA. Y si algo recoge Ecovidrio, aparte de vidrio, son datos. Tienen geolocalizados 245.000 contenedores repartidos por todo el país y almacenan las cifras en tiempo real de las toneladas de residuos que recogen con cada uno de ellos.  

La cantidad ingente de información que manejan pone de manifiesto las dos barreras principales a las que se enfrentan a la hora de alcanzar sus metas de recogida y reciclaje: la accesibilidad de los ciudadanos a los contenedores y la concienciación ambiental. 

Para identificar los barrios de España donde estas barreras son más prominentes, cruzan los datos de sus contenedores con datos demográficos. La IA nos permite conocer por qué se recicla más o menos en ciertos lugares. Así, podemos identificar patrones y localizar los barrios donde se está escapando vidrio hacia otros contenedores, como al de resto, por ejemplo”, explica Gonzalo de Sebastián, director de estrategia e innovación de Ecovidrio.  

Bajo el marco de su Plan Estratégico de Transformación Digital, toman decisiones basadas en inteligencia artificial. En este sentido, en 2023, Ecovidrio puso en marcha campañas adaptadas y ultra segmentadas en casi 30 municipios, llegando a más de 150.000 viviendas, cuyos resultados han permitido registrar incrementos de más del 100% en la recogida selectiva de esas zonas. 

“La próxima aplicación de la IA que estamos explorando es determinar el nivel de llenado de un contenedor para optimizar la ruta de los camiones de recogida de vidrio”, contaba Gonzalo. De esta forma, conseguirán reducir la huella de carbono de los camiones de recogida y ahorrar recursos.  

IA ayudando a cuidar el planeta

 

Qué está por venir: retos y oportunidades

La IA nos aporta eficiencia y velocidad. Tal y como apuntaba Silvia Leal, experta internacional en tendencias de futuro y tecnología, su aplicación puede incrementar la eficiencia de una fábrica en un 20-25%. Pero su potencial va más allá de la productividad. “La IA está simulando materiales que la Tierra no ha sido capaz de crear. ¿Podríamos diseñar un plástico que se degrade mucho más rápido?”, planteaba Leal.  

La IA nos permite explorar estas posibilidades y abordar desafíos globales. Sin embargo, también debemos ser conscientes de los retos que trae consigo. Se estima que para 2030, la mitad de la contaminación del transporte provendrá solo de los teléfonos móviles. No podemos parar el avance de la tecnología, pero sí podemos aprender a manejar sus consecuencias. Estos no son solo desafíos tecnológicos; son desafíos humanos. 

Además, la inteligencia artificial debe ser comprendida como un medio, no como un fin. “La IA sirve como herramienta para lanzarme las señales de por donde actuar. Me ahorra productividad, pero no me da las soluciones”, señaló José Luis de la Cruz, director de sostenibilidad de Fundación Alternativa. Su valor reside en cómo la utilizamos para mejorar nuestras operaciones y generar valor, no en la tecnología en sí misma.  

“Me encantaría ver cómo se puede utilizar para determinar las zonas más afectadas por la contaminación”, señaló de la Cruz. La IA tiene el potencial de analizar grandes volúmenes de datos ambientales y descubrir patrones que podrían no ser evidentes para nosotros. Con esta información, podríamos implementar soluciones más efectivas, como redirigir el tráfico o promover el transporte público en áreas específicas. 

La IA tiene el potencial de transformar nuestro mundo para mejor, pero solo si nos aseguramos de que se utilice de manera responsable. Es importante recordar que está hecha a imagen y semejanza de los humanos. Si nosotros no somos perfectos, la IA tampoco lo es. Es una herramienta que nos ofrece productividad y eficiencia, pero no es un fin en sí misma. Puede ser un gran activo para nosotros, pero solo si entendemos sus limitaciones y trabajamos para superarlas. 

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