¿Alguna vez te has preguntado qué efecto tiene en la salud del planeta lo que compras? El ecodiseño sí se lo cuestiona. Por eso cada vez son más las instituciones y empresas que buscan reducir el impacto medioambiental de los productos a lo largo de todo su ciclo de vida: desde que se fabrica hasta que, después de mucho muchísimo tiempo, deja de ser útil.
De hecho, este 18 de julio de 2024 entra en vigor el Reglamento sobre Diseño Ecológico para Productos Sostenibles (ESPR, por sus siglas en inglés), la piedra angular del enfoque de la Comisión Europea hacia productos más sostenibles y circulares desde el punto de vista medioambiental.
Te contamos qué novedades trae este reglamento y qué beneficios tiene el ecodiseño para el planeta Tierra.
En este post podrás leer:
¿Qué es el ecodiseño?
El ecodiseño es un enfoque que integra criterios ambientales en el diseño de un producto para reducir su impacto durante todo su ciclo de vida: desde la selección de materiales hasta su fin de uso. En España está regulado por el Reglamento Europeo 2024/1781, la Ley 7/2022 y el Real Decreto 1055/2022 para envases. Si quieres conocer en detalle sus principios fundamentales, la normativa que lo regula y cómo el vidrio es un ejemplo de referencia, te lo explicamos paso a paso.
Beneficios del ecodiseño
Reducción del impacto ambiental
Uno de los beneficios más palpables del ecodiseño es la disminución del impacto ambiental. Al seleccionar materiales reciclados o biodegradables y optimizar los procesos de producción, podemos reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación. Y es que, según la Comisión Europea, hasta el 80% del impacto ambiental del ciclo de vida de un producto está determinado por su diseño.
H3: Economía circular
El ecodiseño fomenta la economía circular, un modelo económico regenerativo por diseño. En lugar de seguir el modelo lineal de «tomar, hacer y desechar», la economía circular se enfoca en mantener los productos y materiales en uso durante el mayor tiempo posible, cerrando los ciclos de vida de los productos.
En este sentido, el ecodiseño resulta esencial para incrementar el potencial del reciclado y para prolongar la vida útil de los productos. Podemos diseñar los productos de modo que se puedan reparar fácilmente, que se puedan cambiar solamente las piezas que se estropeen y que podamos separar cómodamente sus componentes para reciclarlos del modo más adecuado.
Por ejemplo, empresas como Patagonia han implementado programas donde los clientes pueden devolver prendas usadas para ser recicladas o reparadas, prolongando así su vida útil y reduciendo la necesidad de nuevos recursos.
Ahorro de costes
La Comisión Europea señala que el 90% de los costes de fabricación son el resultado de decisiones tomadas en la etapa de diseño del producto. La reducción en el consumo de energía y materiales, la optimización de procesos y la menor generación de residuos resultan en ahorros sustanciales.
La empresa suiza de calzado deportivo On, por ejemplo, ha desarrollado un calzado totalmente reciclable fabricado con materiales sintéticos de origen biológico. En lugar de simplemente vender el producto, la empresa ofrece un modelo de suscripción para los consumidores. Los zapatos gastados se devolverán al fabricante para su desmontaje y el consumidor recibirá a cambio un par nuevo.
Mejora de la imagen y lealtad de marca
Los consumidores son cada vez más conscientes del impacto ambiental de sus compras. Las empresas que adoptan el ecodiseño no solo cumplen con las expectativas de estos consumidores, sino que también pueden fortalecer su imagen de marca y fomentar la lealtad del cliente. Un estudio de Nielsen revela que el 73% de los consumidores globales cambiaría sus hábitos de consumo para reducir su impacto ambiental.
En conclusión, el ecodiseño es mucho más que una tendencia; es una práctica esencial para empresas que buscan liderar en un mundo cada vez más consciente del medio ambiente. Al integrar la sostenibilidad en el proceso de diseño, no solo se benefician el planeta y la sociedad, sino también la economía y la innovación empresarial. En un futuro donde cada elección cuenta, el ecodiseño se alza como un faro de responsabilidad y progreso.

Con cada decisión de compra, fomentamos el futuro o lo destruimos.
Tenemos que ser conscientes que un producto no sólo tiene que ser bonito, tiene que ser útil incluso después de su vida útil. Tiene que poder volver a la cadena de producción y reducir su impacto en el medio.
El ecodiseño tiene un reto importantísimo, que su producto no sólo guste al consumidor, sino que sea útil y que sea reciclable, sostenible y amigable con el medio ambiente.
Debemos transmitir a las personas serenidad para el futuro cuando vean y usen un producto. Tienen que sentir que están haciendo lo correcto al elegir ese producto, y no el de al lado más bonito pero menos sostenible.
Hace años que valoro muchísimo el ecodiseño de lo productos que consumo y su circularidad.
Compro en marcas alineadas con mis principios sostenibles. Que usen materiales reciclados, que se puedan reciclar sus productos correctamente y no sólo de boquilla, dentro de lo posible productos veganos, e intento reducir mi impacto negativo en el medio todo lo que puedo.