Brasil, Bolivia y el Congo encabezan la pérdida de bosques tropicales, impulsada por incendios provocados, ganadería y monocultivos.
Aunque pueda parecerlo, nada más lejos de mi intención, el título no es clickbait: según la plataforma Global Forest Watch, los bosques tropicales primarios desaparecieron a un ritmo de 18 campos de fútbol por minuto en 2024, casi el doble que en 2023. Destacan también en su informe que, por primera vez, los incendios son la primera causa de deforestación, superando a la agricultura.
La mayor parte de estos incendios son provocados para convertir bosques en tierras agrícolas. Que el 2024 haya sido el año más caluroso (hasta el momento) no ha ayudado. En este artículo profundizaremos en las principales causas de la deforestación de los bosques tropicales además de analizar la realidad de las zonas más afectadas.
Las regiones de bosques tropicales más afectadas por la deforestación
- Brasil sigue siendo el país con mayor pérdida de selva tropical primaria del mundo. Aporta el 42% de toda la deforestación de los trópicos. En 2024, la pérdida de bosque no causada por incendios aumentó un 13%, aunque estas cifras se mantienen por debajo de los picos de deforestación registrados a principios de los 2000 y durante el mandato de Jair Bolsonaro.
- Bolivia, otra de las zonas tropicales afectadas, sufrió un aumento del 20% en la pérdida de bosques primarios en 2024, tras un 2023 ya récord. La deforestación se debe sobre todo a incendios provocados para abrir tierras a la ganadería (57% de la deforestación tropical) y a monocultivos como soja, caña de azúcar o maíz. Las altas temperaturas y la sequía extrema, que quemaron el 12% del país, convirtieron estos fuegos en incontrolables. Sin sistemas de alerta ni recursos suficientes, las comunidades rurales fueron las más afectadas.
- En la República Democrática del Congo, las principales causas de la deforestación son los incendios forestales, la extracción de madera para la producción de carbón vegetal, que es la fuente de energía predominante, así como la tala de bosques para la agricultura a pequeña escala y el cultivo itinerante, un método tradicional agrícola de subsistencia. Los desplazamientos y los conflictos armados agravan la situación de las comunidades, ya de por sí afectadas.
- Indonesia, en cambio, logró reducir un 1% la pérdida de bosque primario en 2024. Las lluvias tardías, las medidas de prevención de incendios y la acción tanto del gobierno como de comunidades y empresas evitaron un repunte, a pesar de los periodos de sequía y del impacto del fenómeno de El Niño. No obstante, la deforestación continúa en áreas cercanas a plantaciones de palma aceitera, madera y zonas mineras, e incluso ha alcanzado parques protegidos.
Principales causas de la deforestación de los bosques tropicales
No hay una única causa de deforestación tropical pero sí existen cuatro grandes motores globales: la ganadería bovina, los cultivos de soja y aceite de palma y la extracción de madera.
- Ganadería bovina: la producción de carne de vacuno es la principal causa de deforestación en los trópicos. Para ampliar los pastos y cultivar alimento para el ganado, se destruyen cada año 2,1 millones de hectáreas de bosques tropicales, equivalentes a la mitad de la superficie de los Países Bajos. En América Latina, y especialmente en Brasil, la ganadería es responsable de aproximadamente el 72% de la deforestación nacional. Su impacto no solo transforma bosques en praderas, sino que también desplaza otras formas de uso de la tierra, afectando ecosistemas como sabanas y humedales.
- Soja: la soja ocupa el segundo lugar como motor de la deforestación. Aunque cada vez es más habitual en nuestras mesas, solo el 6% de la soja mundial se destina al consumo humano directo. El 94% restante alimenta al ganado o se utiliza para biocombustibles, lo que vincula su expansión con la creciente demanda global de carne y lácteos. Cada año se pierden 480.000 hectáreas de bosques tropicales por este cultivo, sobre todo en Brasil, Argentina y Paraguay.
- Aceite de palma: este aceite vegetal, presente en alimentos procesados, cosméticos y biocombustibles, es un gran impulsor de la deforestación en el Sudeste Asiático. Las plantaciones de palma suelen sustituir bosques que crecen sobre turberas, suelos extremadamente ricos en carbono. Cuando se drenan para cultivar palma, liberan hasta 28 veces más CO₂ que la deforestación en suelos minerales, convirtiendo al aceite de palma en uno de los productos agrícolas con mayor huella climática, solo superado por la carne de vacuno.
- Productos de madera: la demanda global de papel, pulpa y madera provoca la tala de aproximadamente 380.000 hectáreas de bosques tropicales cada año. A diferencia de los bosques gestionados en Europa o Norteamérica, en muchos países tropicales la explotación maderera implica degradar bosques primarios, abriendo la puerta a posteriores conversiones agrícolas.
La organización Global Forest Watch advierte que 2024 fue una llamada de atención que no debemos ignorar. Para cumplir el compromiso global de detener y revertir la pérdida de bosques antes de 2030, la deforestación anual tendría que reducirse en un 20% cada año desde los niveles actuales.
Lograrlo exige actuar en múltiples frentes desde el liderazgo político sostenido hasta la lucha contra los delitos ambientales. Sin una acción coordinada y urgente, los bosques, y los servicios vitales que ofrecen al planeta, seguirán desapareciendo.

