Más allá del ladrillo y el hormigón. Conoce los 9 materiales de construcción ecológicos que reducen emisiones, residuos y consumo de recursos en la industria.
Hay algo que da casi tanto miedo como los precios de la vivienda: el impacto ambiental de la construcción. Más del 30% de la huella ambiental de la UE procede de esta actividad que, según la Agencia Europea de Medioambiente (EEA), es el sector con mayor impacto ambiental.
Los nuevos (y no tan nuevos) materiales de construcción ecológicos están cambiando el juego: cementos reciclados, aislantes naturales, etc. Presentan alternativas prometedoras, pero ¿son realmente una solución o solo marketing verde?
¿Por qué la industria de la construcción necesita un cambio?
Hormigón, acero, ladrillos y plásticos: estos son los cimientos sobre los que se ha levantado el mundo moderno. Sin embargo, tras décadas de crecimiento imparable, las grietas en este modelo se hacen cada vez más visibles.
Aproximadamente un tercio del consumo de materiales de la UE se destina a la construcción, lo que ejerce una presión enorme sobre el medioambiente. El hormigón, por ejemplo, es el segundo material más utilizado en el mundo después del agua, pero su producción genera hasta un 7% de las emisiones globales de dióxido de carbono. La fabricación de acero no se queda atrás: el sector siderúrgico representa también alrededor del 7% de las emisiones de CO₂ a nivel mundial.
A esto se suma el problema de la basura. En Europa, la construcción y demolición representan el 35% de todos los residuos, y aunque se recicla una cantidad significativa, gran parte acaba convertida en relleno o materiales de escaso valor. Por eso los materiales de construcción ecológicos son más importantes que nunca.
9 materiales de construcción ecológicos para una construcción más sostenible
Antes de entrar en materia, es importante entender que toda acción humana deja una huella en el planeta. Aunque algunos materiales sean considerados menos perjudiciales para el entorno natural, el impacto cero no existe. Cualquier recurso que se explote de forma masiva sin un enfoque que respete los tiempos de regeneración o sin un plan de restauración ecológica, causará un perjuicio al ambiente.
Por eso, para considerar un material de construcción como ecológico, es fundamental evaluar su impacto ambiental a lo largo de su ciclo de vida. Esto incluye:
- Origen sostenible, renovable o reciclado.
- Baja huella de carbono.
- Larga vida útil y bajo mantenimiento.
- Posibilidad de reutilización o reciclaje.
- Baja emisión de tóxicos y contaminantes.
- Mejora del aislamiento térmico y acústico.
- Uso de agua.
- Certificaciones ecológicas o cumplimiento con normativas sostenibles.
Teniendo en cuenta estos parámetros, hay una serie de materiales de construcción ecológicos que podemos destacar.
Madera: es uno de los componentes históricamente más empleados y destaca por su bajo impacto ambiental en su producción y ciclo de vida, siempre que provenga de bosques gestionados de manera sostenible con certificaciones como FSC y PEFC. Es un recurso renovable, con baja huella de carbono en comparación con el acero y el hormigón, y ofrece un excelente aislamiento térmico.
Bambú: destaca por su rápido crecimiento (madurez en 3-5 años), flexibilidad, resistencia y biodegradabilidad. Su aprovechamiento es casi total y tiene un bajo impacto ambiental, por lo que se considera uno de los materiales de construcción ecológicos por excelencia, especialmente en regiones tropicales y asiáticas. Es importante mencionar que su alta demanda ha incentivado su monocultivo, relacionándolo con la deforestación de bosques nativos y la pérdida de biodiversidad.
Celulosa obtenida a partir de papel reciclado: es un aislante térmico y acústico con buenas propiedades ignífugas, insecticidas y antifúngicas tras su tratamiento. Se considera una opción económica y eficiente para el aislamiento.
Acero reciclado: es otro material clave, especialmente por la facilidad con la que se puede reciclar sin perder sus propiedades estructurales. Un alto porcentaje del acero producido ya contiene material reciclado, lo que lo convierte en un pilar en la construcción sostenible.
Corcho: destacado por su capacidad de aislamiento térmico y acústico, además de ser renovable, ya que se obtiene directamente de la corteza de los árboles sin necesidad de talarlos. Su ligereza y facilidad de manejo son atributos muy valorados.
Paja: su capacidad aislante y biodegradabilidad lo convierten en un material con gran potencial. Es especialmente apreciado en construcciones de bajo consumo energético.
Barro cocido y arcilla: materiales tradicionales con renovado interés por sus propiedades térmicas, durabilidad, fácil reciclaje y reutilización. Presentan la ventaja de ser recursos locales, tener baja huella de carbono y proporcionar alta inercia térmica.
Hormigón reciclado: se produce a partir de restos de demoliciones y otros desechos de construcción, reduciendo la demanda de materia prima y la generación de residuos. Ofrece buenas propiedades estructurales y ayuda a gestionar de manera eficiente los recursos.
Vidrio reciclado: es valorado por la reducción en el uso de materia prima virgen y su capacidad para ser reciclado infinitamente sin perder propiedades.
El giro hacia una construcción más ecológica progresa, pero la verdadera transformación será lenta mientras la mayoría de las obras se mantengan en los modelos tradicionales. Estamos en el momento idóneo para decidir qué futuro queremos construir.
Fuentes:
- https://www.eea.europa.eu/en/analysis/publications/addressing-the-environmental-and-climate-footprint-of-buildings
- https://sustainability.mit.edu/article/cleaning-one-worlds-most-commonly-used-substances
- https://es.weforum.org/stories/2024/07/como-estos-5-productores-de-acero-estan-actuando-para-descarbonizar-la-produccion-de-acero/
- https://www.interregeurope.eu/find-policy-solutions/webinar/collection-and-recycling-of-construction-and-demolition-waste-key-learnings


