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La importancia de la prevención en la gestión de residuos

Entre el 21-29 de noviembre se celebra la Semana Europea de la Prevención de Residuos (en inglés “European Week for Waste Reduction” – EWWR), cuyo objetivo es promover la realización de diferentes acciones sobre prevención y gestión sostenible de residuos.

Bajo el lema “Residuos invisibles”, esta edición pretende poner el acento en la cantidad de desechos que se generan durante el proceso de fabricación de los productos pero que no son percibidos por el consumidor final.

Para hacernos una idea, en la fabricación de un smarthphone de 80 gr se necesitan 44,4 kilos de recursos.

Todos conocemos la célebre frase “El mejor residuo es aquel que no se produce” pero ¿en qué consisten las medidas de prevención?

Póster de la Semana Europea de Prevención de Residuos 2020

Prevención en el ámbito de los residuos

La función principal de la prevención, es evitar que un producto acabe convirtiéndose en un residuo y que, llegado a este punto, se gestione de la forma que suponga un menor impacto sobre el medio ambiente según el principio de jerarquía de residuos.

El Programa Nacional de Residuos 2014-2020 define a la prevención como el conjunto de actuaciones adoptadas en las etapas de concepción y diseño, de producción, de distribución y de consumo para evitar la generación de residuos, disminuir el contenido de sustancias nocivas de peligrosidad o minimizar los impactos sobre la salud humana y el medio ambiente de los residuos generados.

Podemos decir que el primer eje de actuación en materia de prevención es el “ecodiseño”. Este concepto integra la variable ambiental como un criterio más a la hora de tomar decisiones en el proceso de creación del producto. Persigue diseñar productos más sostenibles, minimizando los impactos ambientales a lo largo de todo su ciclo de vida, desde la fase de diseño hasta la producción, utilización y retirada.

ecodiseño - ecovidrio

Fuente: Elaboración propia.

De esta manera se pueden prever la mayor parte de los impactos de un producto, independientemente de la etapa donde se produzcan, identificando los aspectos ambientales más significativos y las acciones necesarias para minimizarlos.

Ciclo de Vida de un envase de vidrio

Podemos decir que el ciclo de vida de un producto es el conjunto de etapas que se producen desde la extracción de materias primas para su fabricación y manufactura de sus componentes, el uso del producto y su gestión final.

A lo largo de estas etapas, se producen una serie de entradas (energía, materias primas, productos) y salidas (emisiones al aire, al agua y al suelo, así como los residuos y los subproductos de cada proceso) que son susceptibles de producir un impacto sobre el medio ambiente.

Trasladándolo al ámbito de los envases de vidrio, podemos simplificar su ciclo de vida en el siguiente esquema:

ciclo de vida de los envases de vidrio

Figura 1: Representación simplificada del ciclo de vida de un envase de vidrio de un solo uso. 
Fuente: Elaboración propia.

El vidrio es un claro ejemplo de economía circular. Una vez finalizada su vida útil, a través de su reciclaje se obtiene materia prima que formará parte de nuevos envases de vidrio, manteniendo sus propiedades originales, en un proceso que puede repetirse infinitas veces.

Los residuos de envases de vidrio depositados en nuestros contenedores, se trasladan a una de las 15 plantas de tratamiento de vidrio distribuidas por las distintas Comunidades Autónomas, donde se convertirá en calcín y entrará de nuevo en el sistema como materia prima para fabricar nuevos envases.

El uso de calcín en el proceso de fabricación de envases de vidrio no solo evita la extracción de materias primas vírgenes, sino que permite ahorrar un 38 % de energía y reduce un 53 % las emisiones de CO2 eq. por el descenso de la temperatura de los hornos de las vidrieras frente al uso de materia prima virgen (Institut Cerdá, 2019).

Pero para que se cierre el círculo es imprescindible que el consumidor final gestione sus residuos correctamente y deposite el envase de vidrio en uno de los más de 230.000 contenedores de vidrio ubicados en España.

Planes Empresariales de Prevención de Ecovidrio

Desde Ecovidrio, colaboramos con nuestras empresas adheridas, desarrollado Planes Empresariales de Prevención (PEPs) específicos para los sectores que distribuyen sus productos en envases de vidrio; integrando el ecodiseño, la innovación y la sensibilización como palancas para alcanzar un modelo de economía circular.

A la hora de establecer estos planes, no sólo se persigue reducir la cantidad de residuo que generan tras su uso (definido por la relación entre el peso del envase y el peso del producto que contiene), sino que se pretende minimizar de los impactos asociados a todas las fases de su ciclo de vida, reduciendo la huella ambiental del envase.

Los PEP 2020-2022 de Ecovidrio, vienen definidos por cuatro grandes compromisos, en cada uno de los cuales se identificarán las medidas orientadas a la consecución del mismo.

compromisos de prevención

¿Qué podemos hacer como ciudadanos?

Desde el punto de vista del ciudadano, la generación de residuos está ligada a nuestro estilo de vida y hábitos de consumo. Según los datos del INE, cada español genera al año más de 480 kg de residuos, siendo los residuos de origen domiciliario el 17 % de los totales generados en España.

Si queremos reducir nuestra huella ecológica y caminar hacia un modelo de desarrollo más sostenible, es fundamental seguir la conocida regla de las 3R (Reducir, Reutilizar y Reciclar), a las que podríamos añadir dos más:

  • Reparar: Mucho de los objetos de los que nos deshacemos pueden ser recuperados y tener una segunda vida tras una pequeña reparación.
  • Reflexionar: Cambiar nuestra manera de valorar nuestras necesidades e introducir la variable ambiental en nuestra toma de decisiones, favoreciendo un modelo de consumo responsable.

Entendemos por consumo responsable a aquel que, además de incluir valorar la calidad y el precio de un producto o servicio, incluye criterios éticos, de justicia social y respeto por el medio ambiente.

Como consumidores tenemos la capacidad de escoger aquellos productos y servicios más sostenibles, minimizando su carga ambiental y provocando un cambio en la demanda que puede derivar en una transformación de los procesos productivos de las empresas.

Nuestra toma de decisiones afecta directa e indirectamente en la generación de residuos a todos los niveles por lo que, no solo tenemos la obligación de gestionarlos correctamente, sino que tenemos la responsabilidad de tratar de evitar que se produzcan con cada una de las acciones que desarrollamos en nuestro día a día.

En nuestras manos está que los “residuos invisibles” con los que todos cargamos, empiecen a desaparecer.

Video 1: de sensibilización elaborado por EWWR.

Vídeo 2 de sensibilización elaborado por EWWR

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