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Cuatro personalidades arrolladoras que luchan por el medioambiente

Os presento a cuatro personalidades extraordinarias por su compromiso con el medioambiente. Su lucha ha trascendido la razón original y se ha convertido en la inspiración de miles de personas. Son mujeres y hombres que con su mensaje de protección del planeta han movido el corazón del mundo.

Kisilu Musya, el granjero luchador

Un día en Kenia dejó de llover como siempre lo había hecho. Hasta entonces las lluvias caían en la estación húmeda y remitían tras unos meses. Los agricultores plantaban sus cosechas siguiendo estos ciclos. Hoy las lluvias pasan, durante todo el año, de salvajes a inexistentes. La sequía y las inundaciones son el pan de cada día.

El granjero Kisilu Musya sufría los embates del clima con resignación cuando la cineasta noruega Julia Dahr se cruzó en su camino. Le dio una cámara y le pidió que filmara su día a día. Kisilu nunca había visto una película. A su casa no llega apenas la electricidad. Durante cinco años documentó su realidad hasta que no pudo más. Una tormenta casi destruye su casa y daña a su mujer y sus nueve hijos.

Decidió no esperar a que todo regresase a su lugar original, sino adaptarse al cambio. Aprendió que podía paliar los efectos del cambio climático en sus tierras con cultivos resistentes a la sequía, plantando árboles y evitando que el ganado devore los árboles pequeños. Enseñó sus conocimientos a su comunidad. Así entre todos podrían mejorar su futuro.

Sus grabaciones, su historia de superación y generosidad, cómo viajó a la cumbre del clima para contar su historia ante una audiencia de políticos muy desconectada de su realidad están recogidas en el documental Thank you for the rain. Fue premio del Premio del Jurado en el Another Way Festival

Ahora Kisilu trabaja para hacer llegar su mensaje de adaptación al cambio y las técnicas a otroas comunidades de granjeros del este de África. Y a denunciar ante el mundo cómo el cambio climático está arruinando la vida de muchas familias.

Berta Cáceres, la ecologista indomable

Berta Cáceres es una referencia mundial. La hondureña consiguió junto a su pueblo que una de las constructoras hidroeléctricas más grandes del mundo, la empresa china Sinohydro, se retirara del proyecto para construir la presa Agua Zarca en el cauce del río Gualcarque, sagrado para los indígenas lencas. La construía junto a la empresa local DESA, cuyo gerente ordenó el asesinato de la activista. En marzo de 2016 dos balas la alcanzaron en su casa. No fue la única, de 2010 a 2017, 124 ambientalistas han sido asesinados en el país centroamericano.

Cáceres creó una comunidad sólida y luchadora que no la olvida. Como ellos dicen “¡Berta no se murió, se multiplicó!”.

Jane Goodall, 50 años en la selva africana

Reciclar, reutilizar, tomar decisiones responsables sobre lo que comemos, compramos o vestimos. Todos y cada uno de nosotros podemos contribuir con pequeñas acciones del día a día a cuidar el planeta y su biodiversidad, y debemos hacerlo. Se lo debemos a nuestro planeta”, dice Jane Goodall.

 

Hoy Goodall es un incontestable icono mundial de la defensa del medioambiente, pero su historia comenzó en 1957 cuando viajó por primera vez a Kenia movida por su pasión por los chimpancés. Nunca más se fue. Ha dedicado su vida al estudio de estos grandes simios y a tratar de frenar su desgarrador declive. Ella ha descubierto comportamientos que han cambiado por completo la visión que teníamos de estos animales y de nosotros mismos y los ha mostrado al mundo. Gracias a ella hoy sabemos que mirar a un chimpancé a los ojos es como mirarse en un espejo. Estos grandes simios tienen cultura propia, sienten empatía, guardan duelo cuando un compañero querido muere, son creativos, usan decenas de herramientas y también hacen la guerra.

Ecovidrio ha premiado su trabajo en favor de la protección de los ecosistemas, la educación ambiental y la sostenibilidad como modo de vida con el galardón de “Personalidad ambiental del año“.

Mark López, todo por su comunidad

Mereció el año pasado el premio de la Fundación Ambiental Goldman, conocidos como los Nobel verdes, que reconoce el trabajo de los activistas ambientales más importantes del mundo.

Mark López vive en la zona este de Los Ángeles, zona donde se concentra la mayor población de trabajadores de origen latino. Es unas de las áreas más contaminadas de la ciudad. Está delimitada por el río con denso tráfico marítimo y fábricas que expulsan residuos muy cerca de las casas, escuelas y parques.

El activista de 31 años siente el barrio como parte de su historia. Es la cuarta generación que vive allí y quiere que sigan haciéndolo muchas más. Fijó su atención en una planta de reciclaje de baterías, de Exide, que llevaba operando desde 1922 sin apenas modificaciones en su sistema. Comprobó que los niveles de plomo en la zona estaban disparados. Logró que cerraran la fábrica por incumplir la normativa y realizó un exhaustivo trabajo de divulgación. Tocó puerta por puerta explicando a los vecinos qué estaba sucediendo y logró con una demanda colectiva que Exide corriera con los gastos de limpieza de los más de 10.000 hogares de la vecindad, donde el plomo estaba acumulado en niveles tóxicos para la salud.

 

Autor de foto de Berta Cáceres: Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH)
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