Los problemas medioambientales han evolucionado a lo largo de los años. Por ello, no debemos olvidarnos de la importancia de cuidar el medio ambiente. Este artículo señala cuáles son los principales en la actualidad y qué podemos hacer para remediarlos.
Qué principales problemas tiene el medio ambiente actualmente
El desarrollo insostenible a nivel global se encuentra detrás de los principales problemas que sufre el medio ambiente y, en definitiva, el propio ser humano:
El cambio climático es el principal problema al que se enfrenta la humanidad, según Naciones Unidas. Su cada vez mayor impacto está provocando el aumento e intensidad de eventos naturales catastróficos, como huracanes, lluvias torrenciales, sequías, deshielo de glaciares, aumento del nivel del mar, etc.; escasez de recursos naturales básicos que afectan a la alimentación o a la economía; o el incremento de enfermedades a nivel global.
El consumo excesivo de recursos naturales está provocando problemas en la productividad del suelo, escasez de agua, disminución de la pesca, etc.
La destrucción de los hábitats a nivel global y la invasión y tráfico ilegal de especies está además propiciando la extinción de todo tipo de especies. Perder biodiversidad afecta a nuestra capacidad de conseguir alimentos, ropa, materiales, medicamentos, agua de calidad, etc.
La contaminación de nuestro entorno por diversas causas, como una actividad industrial no respetuosa con el medio ambiente, el vertido incontrolado de residuos (como el producido por el uso abusivo de plásticos), o el intenso tráfico de vehículos de motor de combustión en las ciudades, es también un motivo creciente de preocupación que afecta a nuestra salud.
La deforestación, causada por prácticas agrícolas, ganaderas y madereras intensivas insostenibles, está provocando la destrucción de bosques y selvas, en especial en Sudamérica, África y Asia.
Cómo podemos cuidar el medio ambiente

Reducir, consumiendo solo lo estrictamente necesario
Reutilizar, cuidando y reparando para alargar la vida útil de los productos y evitando en lo posible los de usar y tirar
Reciclar, cuando los productos ya no se puedan aprovechar más, llevándolos a los contenedores correspondientes (verde, vidrio; amarillo, envases de plástico y metal; azul, papel y cartón, marrón, orgánicos; medicamentos, puntos SIGRE de las farmacias) o a los puntos limpios cuando se trata de productos electrónicos, químicos o voluminosos.
Y como consejos concretos para el día a día, podemos seguir las siguientes recomendaciones:
Pensar antes de consumir por impulsos: Claro que alguna vez podemos darnos un capricho, pero hay que evitar caer a diario en las cada vez mayores tentaciones que nos llevan a adquirir productos y servicios que normalmente no necesitamos. Y en todo caso, que sean de calidad, sin caer en modas pasajeras, para que no acaben en poco tiempo desperdiciados.
Hacer un uso ecológico de recursos básicos como el agua o la energía: Las medidas que pueden llevarse a cabo son variadas, como cerrar el grifo cuando no se usa, ducharse en vez de bañarse, usar el lavavajillas con ciclos de limpieza eco, apagar las luces cuando no se necesitan y que sean de bajo consumo, utilizar aparatos con la mejor eficiencia energética posible (son más caros, pero a la larga suponen un ahorro que compensa), incorporar energías renovables en nuestro consumo, ya sea con instalaciones propias o mediante compañías eléctricas que comercializan dichas energías), o mejorar el aislamiento del edificio (existen ayudas públicas para ello).

No desperdiciar los alimentos: Un tercio de la producción alimentaria mundial para consumo humano se pierde o se desecha, según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Organizar bien las compras, programar el consumo de alimentos para que no se estropeen, conservarlos correctamente para que duren más, o comprar alimentos locales y de calidad son algunas pautas sencillas frente a ello.

Ser positivos y constructivos para no caer en la “ecoansiedad” y la inacción: Las noticias negativas y catastrofistas de la actualidad provocan en cada vez más personas ansiedad, que les lleva a no querer informarse y a dejar de actuar, al pensar que ya no se puede hacer nada. En el caso de las noticias ambientales se le conoce como “ecoansiedad”. Los problemas ambientales son graves, sí, pero también se están haciendo avances y medidas positivas. El medio ambiente – y en definitiva el ser humano- está en peligro, sí, pero estamos a tiempo de solucionarlo, si nos ponemos manos a la obra ya entre todos y todas.
Concienciar a nuestro entorno de la importancia de cuidar el medio ambiente: La educación ambiental comienza por nosotros mismos. No hace falta convertirse en un activista o un profesional ambiental para ayudar a cuidar el medio ambiente. Podemos dar ejemplo a nuestro entorno, familiares, amigos, o compañeros de trabajo con pequeñas acciones ecológicas que se extiendan y asimilen día a día.
¿Eras consciente de todos los problemas que tiene el medio ambiente en la actualidad y cómo podemos solucionarlos? ¿Qué estás haciendo al respecto? ¡Cuéntanoslo!
